Análisis de Beast Quest

Los títulos de acción RPG basados en fantasía y aventura infantil suelen ser siempre bastante llamativos, adaptándose a casi todas las edades y aportando un estilo de juego divertido a la par de adictivo e interesante, acompañado siempre de un buen argumento con criaturas y personajes únicos. La secuela de fantasía Beas Quest es una serie best-seller de novelas de fantasía y aventura para niños producida por Working Partners Ltd., de la que se han publicado nada más y nada menos que más de 120 libros y con más de 17 millones de copias vendidas. En el año 2015 pisó por primera vez el mundo digital en plataformas móviles cuyo responsable del desarrollo, la empresa Miniclip, con una larga historia en la producción de juegos para dispositivos Android. Realizaron un título acorde a la historia original donde se jugaba en un mundo totalmente abierto en el que la aventura avanzaba en función de las acciones del usuario, que hacía que las partidas fuesen bastante emocionantes. Ahora la saga llega a Xbox One como un juego de acción y aventura en 3D, desarrollado por Torus Games, que ha hecho un buen trabajo para recrear toda la esencia de la historia de la serie original y que, aparentemente, llega evolucionado y completamente terminado, con un toque de más RPG comparado con la anterior entrega.  


Apartado Técnico

Podemos decir que Beast Quest no puede presumir en general de su apartado técnico. Empezando con los gráficos, el título presume de un buen colorido en todas sus escenas, que le da un toque infantil y así poder un mundo de fantasía. Aunque se esperaba que, al pasar a una consola de la actual generación donde ya hay una brutal diferencia de potencia en comparación con los dispositivos móviles donde se ejecutaba su versión anterior, los gráficos iban a estar bastante mejorados o bien cuidados, además parece ser que a la compañía Torus Games se les ha “pasado” meter un poco de filtro anti-aliasing. Por otro lado, los efectos de sombras y luces podemos decir que son acertados durante el juego, dándole ese toque de profundidad y realismo al juego. Además, el contenido gráfico es algo escaso. En el primer pueblo que visitas haces como en cualquier otro juego, lo exploras un poco, hablas con los habitantes y… ¡un momento! Empiezas a mirarlos y piensas “¿este personaje no se parece a este otro?” Y cuando lo confirmas te das cuenta de que sólo hay 3 o 4 modelos distintos de personajes ¡son todos iguales! Lo único que les varían es el color de la ropa. Con todo esto no estamos diciendo que sean malos, pero se han quedado estancados a los que solemos ver en los móviles y tablets de hoy día pudiendo aprovechar un poco más la capacidad de Xbox One o cualquier otra consola actual. Durante nuestra partida, el juego se quedó bloqueado en un par de ocasiones en algunas conversaciones, no podíamos pulsar A para que la conversación avanzase, obligándonos a cerrar el juego y volverlo a abrir. Esto es algo menor que esperamos solucionen con futuras actualizaciones.

En cuanto al apartado sonoro no hay mucha diversidad de música, pero sí la necesaria para dar al Beast Quest el ambiente necesario durante la partida, y escuchando una música más emocionante durante cada combate. En cuanto los controles en combate, aunque no son complejos, son algo toscos, por lo que hay que ser algo pacientes hasta que les cojamos la práctica suficiente para que se nos hagan lo bastante fluidos como para no morir en el primer combate del juego. Algo que hemos observado es que cuando un enemigo ataca, la animación que tiene programada es: avanzo hasta la posición del protagonista, asesto mi golpe y vuelvo a mi sitio. Pues bien, si mientras hace su animación tú le pegas al lugar donde estaba inicialmente ¡le quitas salud! Así que imagina que si hay algún enemigo cuya animación sea algo larga te puedes ensañar con él sin que casi se dé cuenta. Cabe decir que Beast Quest está traducido al español en todos sus textos, aunque las voces sólo están dobladas al inglés.


Jugabilidad

Aún recuerdo cuando lo jugué por primera vez hace ya unos dos años. Era un juego bastante interesante, con una buena profundidad y muy por encima de la mayoría de los juegos de la época, aunque también se basaba casi en su totalidad en avanzar, derrotas al enemigo, avanzas, derrotas al enemigo, recoges hierba, avanzar, etc. En este nuevo título, Beast Quest de Xbox One, volvemos a trasladarnos al mágico mundo de Avantia y encarnar la piel del aventurero Tom, originario del que pueblo de Erriel, principal protagonista de la serie e hijo del reconocido Taladon, gran luchador reconocido por ser muy rápido y hábil con las espadas. 

En el inicio de nuestra aventura Aduro, un mago bueno que sirve para la corte del justo rey Hugo, nos pide ayuda para salvar Avantia, que está en peligro, ya que el mago oscuro Malvel ha maldecido a criaturas legendarias que siempre han protegido este mundo durante siglos y ahora las ha convertido en unas bestias malvadas y feroces, sembrando el caos y dejando un camino de destrucción a su paso. Como es habitual en la mayoría de los juegos, Aduro nos hará una mínima instrucción en combate (lo que viene siendo un tutorial), en él nos explicará cómo movernos mientras combatimos así de enseñarnos las distintas formas de ataque y bloqueos. El sistema de combate es relativamente fácil. Los enemigos se nos presentarán en un máximo de 3 dispuestos en forma de triángulo frente a nosotros y sólo podemos atacar de manera directa al que esté en el centro. Con el stick izquierdo nos balancearemos a. un lado y a otro para poder hacer esquives de sus ataques en función de la dirección de donde vengan. Con X e Y realizaremos ataques medios y fuertes respectivamente, pudiendo ir alternándolos para hacer una combinación de ataques. En cuanto al bloque, con el botón B haremos uso de nuestro escudo. Cabe decir que el escudo, aunque es de madera inicialmente, es muchísimo más poderoso y resistente que el del mismísimo Capitán América, es decir, podemos estar bloqueando ataques desde cualquier ángulo de manera indefinida y sin ninguna penalización y tomarnos tranquilamente nuestro tiempo, a no ser que el enemigo haga algún ataque cargado, pero se nos avisará con muchísimo tiempo de antelación un resplandor en su arma.

Durante el combate también podremos hacer uso de habilidades únicas de nuestro personaje, si pulsamos RT accederemos a la parte de nuestro HUD en el que podremos elegir un tipo de ataque elemental pulsando el botón correspondiente. Además, si nos vemos muy apurados, podemos apretar LT+RT e invocaremos la habilidad de ataque especial de nuestro compañero de aventura, que suele ser bastante fuerte. Y, por último, si pulsamos en el pad direccional a la izquierda usaremos una cura para restablecer salud y, si lo hacemos a la derecha, tomaremos otra bebida que nos repondrá los puntos de poder. Los combates son los que le ponían salsa al título en las plataformas móviles, pero en consola no lo es tanto. El sistema de combate es algo tosco al principio, pero luego es demasiado previsible y nos será fácil evitar los golpes de los enemigos e incluso bloquearlos de una manera muy sencilla.

Los golpes de los enemigos se pueden esquivar inclinándonos a la izquierda o a la derecha aunque en Beast Quest resulta muy confuso hacerlo. Lo lógico es que, si el enemigo viene por la izquierda, deberíamos evadir a la derecha, ¿no? pues no, no funciona así, así que haremos uso total del escudo de nuestro personaje. Es más, no tardaremos en darnos cuenta que, independientemente del enemigo al que nos enfrentemos, casi por muy fuerte que sea, podemos seguir la misma estrategia y lo superaremos sin problemas: 3-4 golpes fuertes, lo rodeamos un poco, 3-4 golpes fuertes, lo rodeamos… y listo, fuera enemigo fácilmente. Aun así este sistema de combate es realmente incómodo, porque hay ocasiones en que ni desplazándote tienes oportunidad de llegar a golpear a un enemigo. Durante el avance de nuestra aventura iremos obteniendo puntos y podremos obtener nuevas habilidades para nuestro personaje desbloqueándolas en un árbol de experiencia, consiguiendo a la vez potenciadores para nuestras armas. Y no solo eso, en nuestro camino descubriremos cofres de distinto valor: hierro y bronce en el que podremos obtener equipo y armas que harán que nuestra lucha contra los distintos enemigos, y cada vez más fuertes, sea más fructífera. Las misiones de Beast Quest son del tipo recadero, hablas con algún NPC y te encarga algo como: llévate esto para no se quien, o mata a X enemigos de tal tipo y cuando acabes vienes.

A nivel jugable, y para ir avanzando en nuestra aventura, tendremos que ir recorriendo el mapa, enfrentarnos a los distintos enemigos correspondientes a cada zona, hasta llegar al boss y derrotarlo. Algo que es realmente negativo es que, aunque nos encontramos en un mundo correspondiente a un extenso reino dividido en varias zonas, el camino que seguiremos es totalmente lineal, sin posibilidad de tener un poco de libertad y explorar a nuestras anchas para descubrir algo nuevo. Además, Beast Quest no fomenta, o más bien no permite, la exploración de ninguna de las maneras. Como hemos dicho el camino es lineal y no podemos hacer nada más, sólo ir hacia adelante y ya está. Pero, si esto es poco, los cofres que tenemos que ir descubriendo para obtener equipos, puntos y habilidades están todos marcados en el mapa, incluso las llaves que se necesitan para poder abrirlos, algo que le resta muchísima jugabilidad y diversión al título y elimina cualquier desafío que te pueda suponer conseguirlos.


Duración

Si esta versión de Beast Quest fuese de móvil, estaríamos hablando de otra cosa. Pero en consola… no es lo mismo ya que existen juegos del mismo género que le hacen sombra fácilmente. Por su jugabilidad demasiado lineal y su sistema de combate tosco e incómodo no podemos decir que el título vaya a ofreceros mucho tiempo de diversión que digamos, ya que cae fácilmente en la repetitividad y podríamos decir “aburrimiento“. Aun así, si conseguís completar el su historia no creo que lo vayáis a intentar de nuevo. 


Conclusión

Lamentablemente no podemos decir que sea un buen juego, da la sensación de ser una mera adaptación, un PORT, a consola de lo que hay en terminales móviles, con los controles de combate dibujados en pantalla, pero con un atajo creado para poder usarlo con el mando de nuestra consola. Además, el contenido gráfico es bastante escaso, te topas fácilmente con personajes repetidos.

Podemos decir que Beast Quest es quizá el Dark Souls de los niños y que es ideal para aquellos amantes incondicionales de la saga que, además, adoren el tipo de juegos de aventura de fantasía, aunque no sea en su totalidad el juego que estaban esperando. En términos generales, el juego peca de ser muy lineal y si el sistema de combate en dispositivos móviles era genial, ha sido todo lo contrario en su lanzamiento en consolas, algo que resta muchísima jugabilidad y vida al título. Y por último el precio, 39.99€. Un alto precio para lo que realmente ofrece el juego.

*Gracias a Badland Games por habernos proporcionado el material para la review.

3.8

Lo Mejor

  • Adaptado muy bien a la historia de la serie original.
  • Ideal para niños.

Lo Peor

  • Muy lineal.
  • Juego y combates aburridos.
  • Intenta ser divertido, pero no lo consigue.
  • Los gráficos no están a la altura.
3.5 Apartado Técnico
4 Jugabilidad
4 Duración
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Rodrigo Vargas

Backend de Generación Xbox. Pasión por anime, manga y, como no videojuegos.

2 Comentarios
  1. TheGorka

    3 abril, 2018 en 15:48

    Gran análisis, si fuese tirado de precio pues quizás le daría una oportunidad, pero visto el precio… A otra cosa mariposa.

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  2. El Chevi

    5 abril, 2018 en 08:42

    Si llega a Gold algún día…quizás me tomé la molestia de bajarlo…

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Análisis de Beast Quest

por Rodrigo Vargas tiempo de lectura: 8 min
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