Las consolas han encarecido su precio entre un 12,5 % y un 50 % en apenas unos años.
Más historias en la categoría Noticias
- Xbox confirma que GTA 6 está batiendo récords de reservas en su plataforma
- Xbox responde a IGN y desmiente las cifras sobre las reservas de GTA 6
- Xbox aclara definitivamente su estrategia con los exclusivos
| No te pierdas nada y ¡Síguenos en Google News! |
El mercado del videojuego ha cambiado mucho desde el lanzamiento de la actual generación de consolas. Lo que comenzó con problemas de stock, escasez de componentes y dificultades logísticas ha terminado desembocando en una realidad que pocos imaginaban hace unos años: comprar una consola nueva cuesta hoy bastante más que en su lanzamiento.
Xbox ha sido la última en anunciar un nuevo incremento de precio en varios de sus modelos, pero no es un caso aislado. Sony también ha revisado sus tarifas en varias ocasiones y Nintendo seguirá el mismo camino con Switch 2. El resultado es un mercado donde prácticamente todas las grandes consolas son ahora más caras que cuando llegaron a las tiendas.
Así han aumentado los precios de las principales consolas desde su lanzamiento
Si se comparan los precios originales con los actuales, el incremento resulta especialmente llamativo en algunos modelos. En determinados casos, el aumento alcanza hasta el 50 %, algo inédito en la industria moderna del videojuego.
| Consola | Precio de lanzamiento | Precio actual | Incremento |
|---|---|---|---|
| PlayStation 5 | 499 € | 649 € | +30 % |
| PlayStation 5 Digital | 399 € | 599 € | +50 % |
| PlayStation 5 Pro | 799 € | 899 € | +12,5 % |
| Xbox Series X | 499 € | 699 € | +40 % |
| Xbox Series S (512 GB) | 299 € | 399 € | +33 % |
| Xbox Series S (1 TB) | 349 € | 499 € | +42 % |
| Nintendo Switch 2 | 469 € | 499 € | +6,4 % (desde septiembre de 2026) |
Aunque cada fabricante ha justificado estas revisiones por motivos diferentes, todos apuntan en una dirección similar: el aumento del coste de fabricación, la presión sobre la cadena de suministro y el encarecimiento de componentes clave como la memoria o los chips avanzados.
Todo ello ha provocado una situación poco habitual en el sector. Tradicionalmente, las consolas reducían su precio conforme avanzaba la generación, pero esta vez ha sucedido justo lo contrario. En lugar de abaratarse, las máquinas han ido encareciéndose con el paso de los años.
Con varios fabricantes de componentes anticipando que la presión sobre los costes continuará durante bastante tiempo, no puede descartarse que el mercado siga viviendo nuevas revisiones de precios en los próximos años. Para quienes estén pensando en dar el salto a una consola de nueva generación, esperar ya no garantiza pagar menos, una realidad que rompe con una de las tendencias históricas más asentadas de la industria del videojuego.

