La situación actual de los precios de componentes no permiten vislumbrar un buen final para las nuevas consolas.
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Actualmente, el precio de las consolas que hay en el mercado, como Xbox Series, PlayStation 5 o Nintendo Switch 2, comienza a ser totalmente prohibitivo. Ayer, tras conocer la nueva subida de precio de Xbox Series y el reciente anuncio del precio de Steam Machine, no hay nada que haga presagiar que las próximas consolas tengan un precio de locos.
Con el actual panorama, donde los componentes cada vez son más caros y empresas como Apple también están subiendo los precios, no hay nada que haga presagiar que consolas como Xbox Helix o PlayStation 6 puedan estar al alcance de cualquier bolsillo. Ahora mismo, es como estar en una encrucijada. Vender a pérdidas ya no parece una opción, sacar una nueva consola con precios por encima de los 1000 euros tampoco parece muy buena idea y mantenerse con las actuales, pero a subida de precio cada medio año, tampoco parece un plan sin fisuras.
El precio de las nuevas consolas es una amenaza para los jugadores y las compañías
Ahora mismo, no veo ninguna solución que pueda contentar a todos; solo pienso que los precios no tienen pinta de que vayan a bajar a corto plazo y que las soluciones no van a llegar. Todo indica que el mercado está en una situación muy delicada y que unas nuevas consolas no parece que vayan a ayudar a desentaponar la situación, más bien todo lo contrario, seguirían fragmentando el mercado y haciendo que los jugadores cada vez se aparten más de un hobby que cada vez es más caro y más cercano a un lujo.
De momento, seguro que muchos jugadores, al igual que yo, no tienen ninguna gana de dar un nuevo salto de generación y comenzar de cero pagando el nuevo peaje de los componentes. Aquí no se trata solo de Microsoft; la situación es muy delicada y, si las compañías no saben medir bien los siguientes pasos, podemos entrar en un colapso, en el que mercado y jugadores se den la espalda unos a otros.

