Análisis de Riders Republic



Podríamos decir que es casi indiscutible la preponderancia que ha tenido Ubisoft con sus títulos en los últimos años, con producciones muy bien logradas y una aceptación brutal por parte de los fans. La apuesta que nos reúne hoy se llama Riders Republic, un título alejado de otros juegos de la casa como la saga Assassin’s Creed, Far Cry o The Division y que nos lleva a participar de toda clase de deportes extremos en un mundo abierto online cargado de participantes y de diversión constante.

Los deportes extremos nunca habían tenido mejor representante - ¡Comparte!    

Tan pronto iniciemos la aventura, estaremos al mando de una bicicleta en pleno descenso por una montaña en un tutorial –un tanto extenso para mi gusto- que nos dará un recorrido breve por todas las disciplinas que nos tiene preparados este mundo abierto ya sea en tierra, nieve y aire, con todas sus variantes individuales. 

En cuanto a la historia, veremos que nuestra habilidad le llama la atención a una de las participantes de estos deportes extreos que nos presentará a su mentor (ahora devenido en chef de hamburguesas en el hub del juego) quien tendrá la ardua tarea de entrenarnos en cada competencia para ganar el eneto principal: el Riders Ridge Invitational. Poco después de esta intro, la historia se diluye con apariciones breves y consejos rápidos de nuestro mentor, algo que le hace muy bien al juego por lo forzada que se siente por intentar ser “cool” onstantemente, y además, ese es un juego de mundo abierto online, por lo que los hilos conductores no deberían ser necesarios. 

Fans de los deportes extremos, o simplemente fans de la diversión más arcade, estamos ante una verdadera genialidad, así que colóquense toda la protección necesaria y acompáñenme en este análisis que nos llevará a las pistas más desafiantes y rápidas que hayan visto. 


Apartado técnico

Visualmente, Riders Republic es realmente un espectáculo para las córneas. Quizás exagerando un poco, el título es un Forza Horizon de deportes extremos, con todo lo que ello implica. El mapa es absolutamente grande y está inspirado en siete parques nacionales del sudoeste de los Estados Unidos con un detalle que os dejará con la boca abierta, especialmente en los distintos puntos turísticos que deberemos descubrir donde las vistas son nada menos que espectaculares y en donde el modo foto hace acto de presencia de manera acertada para realizar tomas desde todo tipo de ángulo. 

En el apartado sonoro el juego tampoco falla, los sonidos de los deslizamientos en la nieve o el viento cortando en pleno descenso desde la montaña se sienten reales en todo momento, lo mismo las caídas y los propulsores del Rocketwing. A su vez, la radio de la Republic reproduce grandes canciones en todo momento y a elección del jugador, entre las cuales me encontré con un cover de Gangasta Paradise, aquella canción de Coolio para el film “Mentes Peligrosas” y algunas interpretaciones de The Offspring que parece una banda infaltable en cualquier cosa que se relacione a los deportes extremos. 

Los frames se mantienen muy arriba y de forma estable, incluso en Xbox Series S donde realicé el análisis, y los tiempos de carga también fueron excelentemente bien optimizados. 

En algunos portales se mencionó que había algunos problemas en Xbox Series X que hacían que el juego se cerrase y los jugadores volviesen al escritorio, pero yo particularmente no viví esa situación y el único bug que noté fue que mi avatar apareció de cabeza en un escenario, pero fue una circunstancia única y que no se repitió durante todas las horas que pasé jugando. 


Jugabilidad

El juego nos enfrenta a desafíos en tres tipos de categorías de competición: deportes de nieve, aéreos y bicicletas. Cada categoría, a su vez, está dividida en dos tipos de eventos: carreras y trucos. Dentro de las competiciones tendremos algunas que mezclan varios tipos de disciplinas, carreras en velocidad, circuitos de pruebas en donde deberemos sumar la mayor cantidad de puntos haciendo todo tipo de acrobacias, carreras de hasta 32 participantes y un gran número de “etcs” que hacen que el juego se mantenga fresco constantemente.

Un espectáculo para tus córneas - ¡Comparte!    

A su vez, el título nos ofrece la posibilidad de participar de eventos especiales que parecen sacados de la mente de alguien que acabó de salir de una fiesta electrónica en donde los estupefacientes eran gratuitos. Es así que, por ejemplo, me encontré repartiendo pizzas en una bicicleta con canasta vestido de oso panda o bajando una montaña a toda velocidad disfrazado de jirafa. Como verán creatividad y originalidad aquí no faltan. 

Al ser un juego constantemente online, se siente muy vivo. Constantemente nos estaremos cruzando con otros jugadores en todas partes del terreno y lo que es más interesante, podremos participar de eventos masivos que se anuncian en tu feed y en donde nos enfrentaremos a la friolera de 64 jugadores en una pista, una experiencia tan caótica como divertida y que os mantendrá casi sin pestañar hasta haber cruzado la línea de meta. 

Al principio solo tendremos disponibles dos disciplinas, pero conforme vayamos ganando competencias o realizando trucos, tendremos la posibilidad de sumar estrellas que nos habilitarán nuevos eventos y otros productos cosméticos como cascos, snowboards, bicicletas, equipamiento de ski y elementos del estilo. 

Si bien todas las disciplinas comparten ciertos aspectos comunes en cuanto al control, puede que os lleve un tiempo acostumbrarse a las respectivas combinaciones de cada uno de los trucos por lo que si empezáis presionando el botón incorrecto constantemente, es casi normal. De cualquier forma, durante el juego se puede cambiar la disposición de los botones optando por una configuración “racer” pensada para las competencias de velocidad o “trickster” orientada para que los trucos sean más sencillos de realizar, eso sí, en ambos seteos podréis elegir el tipo de aterrizaje manual o automático que permitirá que los jugadores no besen tanto el suelo con la primera configuración pero que tendrá un impacto en la experiencia recibida que se verá disminuida.

No hay duda de que la experiencia dista de ser un simulador y no es a lo que la producción apunta, pero eso no quiere decir que no se requiera una buena dosis de habilidad para dominar las pistas, por lo que, si esperabais una dificultad muy baja, no la tendrán aquí, más allá de que es posible configurarla. 

Uno de los botones con los que os haréis más amigos es el de retroceso que nos permite, como en tantos otros juegos, volver el tiempo atrás, aunque esto al ser un juego online, no afectará al desarrollo de los acontecimientos para los otros jugadores. Esta función, créanme, les resultará especialmente útil para su salud mental y la integridad física de su mando cuando encaren ciertas pistas de obstáculos muy difíciles que tienen un tiempo determinado para completarse. 


Duración

Al ser un juego basado en el modo online, es imposible ponerle un número de horas ya que el fin básicamente no existe, pero si nos vamos a lo que es solamente la explicación, estamos ante un mapa realmente extenso llenos de áreas para explorar, situaciones para descubrir y varios coleccionables, muchos de ellos bastante ocultos. 

Uno de los aciertos de los desarrolladores, a mi gusto, es no hacer tedioso el recorrido por el mapa pudiendo usar varios vehículos y pudiendo disfrutar de las disciplinas de forma libre en cualquier momento del trazado sin necesidad de estar dentro de una competencia en sí. 

Para los que gusten de una experiencia más tranquila y alejada del mundo del online, queda a disposición el modo Zen que permite que se explore todo el mapa a un rimo mucho más pausado y que agrega más horas de juego, además de acercar el título a un público distinto.


Conclusión

A pesar de los retrasos que sufrió inicialmente (o quizás gracias a ellos) Riders Republic es un juego con todos los ingredientes para convertirse en un verdadero éxito. Para los fanáticos de los deportes extremos, esta producción es lo que venían esperando desde hace mucho tiempo y estoy seguro de a los que no les interesa este tipo de disciplinas (grupo en el que me encuentro) también van a pasar muy buenas horas divirtiéndose en el juego. 

Me llama la atención que no se hayan incluido deportes acuáticos o incluso el skate, casi sinónimo de estas competencias, aunque no descartaría que esto se agregue más tarde en forma de DLC, ya que Riders Republic casi se puede convertir en una plataforma, con una base excelente. No dudamos del buen hacer de Ubisoft, que ya tiene experiencia de sobra en darle continuidad a todos sus títulos incluso tras años a sus espaldas, como The Crew 2, Rainbow Six Siege, For Honor o el predecesor espiritual de esta entrega, Steep.

*Gracias a Ubisoft España por el material para la review.

8.3
RECOMENDADO

Lo Mejor

  • El apartado gráfico es verdaderamente alucinante.
  • Los sonidos y la música están muy bien trabajados y pensados para la atmósfera del juego.
  • La diversión es constante, incluso para los que no sean fans de los deportes extremos.

Lo Peor

  • La ausencia de alguna disciplina de skate.
  • Se desaprovecha el agua como medio para un deporte acuático.
8.5 Apartado Técnico
8 Jugabilidad
8.5 Duración
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Gabriel Fuentes

Traductor y localizador de videojuegos apasionado por los títulos retro y los simuladores. Nunca soltó un control desde que le regalaron una Atari 2600.

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