Análisis de Marvel’s Guardians of the Galaxy



Desde el nacimiento del conocido como MCU, los fans de Marvel estamos viviendo un auténtico boom en productos audiovisuales, donde se ha trasladado el éxito de los cómics a nuestras pantallas. Tras una época dorada en el cine, las licencias de la casa de las ideas han dado el salto en los últimos años a los videojuegos, con una viaje similar. Ya que si los primeros films nos mostraron a algunos de los héroes mas reconocibles de la marca, poco a poco se fueron introduciendo personajes no tan conocidos o populares.

Acción y humor espectaculares - ¡Comparte!    

De este modo, muchos conocimos a los Guardianes de la Galaxia gracias al primer film de este peculiar grupo galáctico que ahora, de la mano de Eidos Montreal y Square Enix, dan el salto a los videojuegos con Marvel’s Guardians of the Galaxy. Un título que toma un camino totalmente diferente a lo visto hasta ahora en materia superheróica marvelita y apuesta por una campaña single player donde lo importante es la historia.

Una historia que es el eje central de toda la propuesta de la desarrolladora y que, aunque tiene un argumento muy Marvel (todo comienza por una competición entre Quill y Rocket que deriva en la liberación de un ente maligno y superpoderoso), sabe atrapar al jugador desde el primer momento. Y lo mejor de todo es que consigue mantener la esencia del grupo galáctico liderado por Peter Quill, más conocido como Star Lord, con una interacción entre nuestro grupo real y viva, llena de chistes, puyas e indirectas muy directas entre sus diferentes miembros.

Un elenco reconocible para la mayoría de personas, al estar formado por los mismos integrantes que las películas homónimas: Peter Quill, Gamora, Drax el Drestructor, Rocket y Groot. Además, a lo largo de la historia irán apareciendo otros personajes reconocibles de las aventuras de los cómics y, si nos fijamos, podremos encontrar montones de referencias a Marvel y a la cultura pop de los 80 repartidas por cada rincón de cada escenario.


Apartado técnico

Eidos Montreal sigue demostrando su gran talento artístico y de diseño. Si ya consiguió dejarnos boquiabiertos en la pasada generación con Deux Ex Machina o el cierre de la trilogía de Tomb Raider, ahora con Guardians of the Galaxy consigue unos resultados impresionantes. Nosotros hemos podido disfrutarlo en Xbox Series X, consola donde el título lo da todo con unos resultados increíbles.

Ya no sólo a nivel técnico y gráfico, donde cada uno de los planteas y escenarios que visitamos a lo largo de cada misión cuentan con un detalle brutal y un nivel de diseño a la altura, con unos acabados de escándalo, si no también de rendimiento. A lo largo de nuestras sesiones no nos hemos encontrado casi errores, a excepción de algún enemigo que no saltaba cuando tocaba y nos obligó a reiniciar el combate.

Más allá de eso, el juego de Eidos se muestra sólido, con un buen rendimiento y desempeño tanto en modo calidad como rendimiento, con resultados a 4K y 60fps sólidos respectivamente sin apenas tirones o bajones… aunque Digital Foundry diga lo contrario.

Por otro lado, el diseño de los Guardianes nos ha parecido excelente. Si, difiere de lo visto en el MCU (Marvel Cinematographic Universe), pero sabe captar a la perfección la esencia de estos inadaptados galácticos. Ya no sólo por cómo se compartan y actúan, si no por cómo está argumentado y construido cada personaje. Además, un muy buen punto de la versión doblada en castellano es que algunos de los dobladores de las películas repiten en su rol, como Gamora o Rocket, siendo voces reconocibles ya al personaje. El resto, aunque cambian, también cuentan con un nivel muy alto.

Por último, y no menos importante en un juego de los Guardianes de la Galaxia, tenemos que señalar la brutal banda sonora. Compuesta con algunos de los clásicos de los 80, más algunos nuevos temas compuestos para la ocasión y que saben mantener la esencia del género y del momento, sabe acompasar cada momento y darle ese toque de epicidad necesaria.


Jugabilidad

Eidos Montreal tuvo claro desde el principio que tipo de historia nos quería contar y cómo nos la quería contar. No en vano, estamos ante un grupo de héroes que se acaban de conocer (llevan más o menos un año trabajando juntos dentro del lore del juego), pero en el que encarnamos el papel de Star Lord, único protagonista que controlamos directamente. Y, aunque esto pueda contar y decepcionar a algunos (quién no querría aporrear con Groot a montones de enemigos), es una decisión que está bien planteada y argumentada.

Por que Guardians of the Galaxy nos pone en la piel de Star Lord con todas las consecuencias. Es decir, nosotros manejamos al autoproclamado líder del grupo y tendremos que tomar decisiones asumiendo las consecuencias. Tomaremos partido por un plan u otro o trataremos de mediar entre dos compañeros, a sabiendas de que uno se podría molestar con nosotros. Una serie de decisiones que, aunque no son definitorias para la historia, si que nos dan ese rango de profundidad en la historia y nos permiten sentirnos dentro de ella misma.

Por otro lado, manejar a Peter Quill nos permite dar ordenes a nuestros compañeros, ideales para superar los diferentes obstáculos y puzzles de cada capítulo. De este modo, podremos pedir a Groot que cree un puente o a Rocket que piratee un panel de modo que podamos seguir avanzando. Si que hay que señalar que estos puzzles no es que sean un quabradero de cabeza ni sean muy complicados, pero están bien implementados en cada nivel.

Entrando en el combate puro y duro, con Star Lord lucharemos con sus dos blasters, a los que podemos aplicar hasta cuatro modificadores. Los combátes, frenéticos, son una sucesión de disparos y esquivas mientras damos órdenes a nuestros compañeros para que realicen habilidades o ataques especiales. Estas tienen un periodo de recarga y cada uno cuenta con hasta cuatro, siendo la combinación y uso inteligente de todas ellas esencial para alzarnos con la victoria.

Por otro lado, contamos con una habilidad final/especial que podremos activar tras usar un número determinado de veces el resto de habilidades. Cuando la tengamos cargada podremos actividad y tendremos una reunión de equipo, donde podremos ver qué piensan del combate nuestros compañeros y realizar una charla motivacional. Si elegimos la opción correcta entre dos (suele ser bastante obvio cual es la mejor opción) conseguiremos no sólo recuperar toda la salud y levantar a los aliados caídos, sino también un importante boost de daño y defensa para todo el equipo. En cambio, si nuestra charla no es efectiva, sólo obtendrá el boost Star Lord.

Además, el combate cuenta con algunos elementos que le dan una buena variedad, como una recarga activa que podemos desbloquear o una barra de aturdimiento en los enemigos que, si conseguimos rellenar, nos permitirá asestar golpes más fuertes y efectivos. Con todo ello, nos encontramos con una combinación ágil, frenética y no demasiado compleja, pero que funciona a las mil maravillas y consigue su objetivo: divertir.

No hay mayor profundidad en un sistema efectivo que puede terminar siendo algo repetitivo hacia sus partes finales, donde si que hemos echado de menos algún jefe final más épico. Estos jefes no presenten ninguna variedad más allá de algún elemento o modo único de hacerles daño y se ha perdido la ocasión (de oro) de otorgar una combate épico final al grupo de inadaptados galácticos por excelencia.

Más allá del combate, en Guardians of The Galaxy todo está pensado y desarrollado en pos de la historia. Es decir, si hay un capítulo que el argumento necesita que no disparemos y sólo nos dediquemos a responde r e interactuar con nuestros compañeros lo hará. Además, los escenarios son directos y vamos siempre directo al grano, sin posibilidad de perdernos (o casi) y sin misiones secundarias, más allá de encontrar recursos con los que conseguir mejorar en el banco de trabajo o trajes para cada personaje.

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Por último, mencionar que el título cuenta con un sistema de experiencia mediante el cual podemos obtener nuevas habilidades para cada uno de los cinco guardianes. Este es un sistema conjunto y no individual, por lo que tenemos que gestionar bien cada punto obtenido. Eso sí, al final nos termina sobrando y tenemos un remanente de puntos que no podemos usar.


Duración

Guardians of the Galaxy, como ya hemos ido viendo, se aleja de las últimas propuestas Marvelitas vistas hasta hoy en día. Lejos por supuesto de Avengers, de la propia Square Enix y enfocado en el juego multijugador, o incluso del Spider-Man de Insomniac y su mundo abierto. Totalmente dirigido por su narrativa nos encontramos al título de Eidos Montreal, un juego pensado para solo un jugador (sin cooperativo) y centrado en su historia, contada por capítulos y de una manera líneal, pero no por ello menos interesante.

Cada uno de los capítulos contamos con un mapa y zona diferente que son cerrados en sí mismo, con un camino (a veces con bifurcaciones o rutas alternativas) que seguir. Con todo ello, no nos da la sensación de estar en un título pasillero o encajonado, ya que a lo largo de cada ruta nos encontramos con diferentes puzzles o rompecabezas que resolver.

Con todo ello, y dependiendo siempre de nuestra habilidad y nivel de dificultad que seleccionemos, estamos ante un título que nos llevará unas 15 horas completarlo. También influye mucho el tiempo que dediquemos a explorar y a encontrar cada objeto y coleccionable. Más allá de eso (siempre podremos revivir algún capítulo con el selector del menú inicial), el juego no nos ofrece una gran rejugabilidad, ya que las decisiones que podemos tomar no afectan al desenlace de la historia.


Conclusión

Marvel’s Guardians of the Galaxy es un título que sabe lo que quiere enseñar y cómo lo quiere enseñar y lo ejecuta de la mejor manera posible. Sí, cuenta con algún pequeño fallo, como la sincronización labial o que el combate pueda terminar haciéndose algo repetitivo en su final, pero cuenta con una gran baza: se centra en contarnos una historia y pone todo en pos de ello. No se alarga artificialmente con misiones secundarias o de relleno si no que va directo y con todo a por ello.

La química de los Guardianes traspasa la pantalla - ¡Comparte!    

Es por esto que hay capitulos en los que no disparamos ni una sola vez y podemos contemplar como avanza la trama mientras superamos algún puzzle o tomamos determinadas decisiones. Es cierto que estas no son trascendentales, pero nos permiten ver como reaccionan cada miembro de nuestro equipo y cómo interactúan entre ellos. Y este es, sin duda, el gran punto fuerte de Guardians of The Galaxy, lo bien trabajados y logrados que están cada uno de los cinco miembros del elenco principal. No solo Peter Quill por ser el protagonista y eje de la trama, si no también Gamora, Drax, Rocket y Groot. Por que al fin y al cabo, este título va sobre los “Gañanes de la Galaxia”, como bien diría Rocket en una de sus bromas.

Con todo ello, estamos ante un título coral en el que tomamos el rol del autoproclamado líder del grupo, con todo lo que eso implica. En definitiva, el nuevo título de Eidos Montreal nos deja un gran sabor de boca, con una historia impresionante, un gameplay sencillo pero eficaz y divertido y una propuesta redonda.

8.5
MUY BUENO

Lo Mejor

  • Personajes, historia y diálogos.
  • Apartado gráfico.
  • Jugabilidad divertida y frenética.
  • BSO espectacular.

Lo Peor

  • La jugabilidad puede pecar de repetitiva en su parte final.
  • Ausencia de jefes finales memorables.
9 Apartado Técnico
8.5 Jugabilidad
8 Duración
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JGBassols

Mi vocación fue siempre la arqueología, pero por azares del destino termine enamorado de la Egiptología. Pero, sobre todo, soy periquito y gamer. Además, soy amante de las buenas historias. Si no me ves estudiando, estaré con un mando y una aventura en la consola.

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