Análisis de Ori and the Will of the Wisps


Hace justamente cinco años, Moon Studios y Microsoft sorprendieron al mundo con el lanzamiento de Ori and The Blind Forest, título que logró un enorme éxito tanto entre el público como entre los medios especializados; y es que la ópera prima de Moon Studios llegó a convertirse en uno de los mejores juegos de los que hemos podido disfrutar durante la actual generación.

Después de esta larga espera, definitivamente tenemos entre nuestras manos la esperada secuela de este gran juego, Ori and The Will Wisps, título que atestigua el enorme talento del estudio encargado de su desarrollo al demostrarnos que es posible hacer auténticas obras de arte interactivas, y es que justamente eso es este nuevo Ori, una obra de arte en movimiento que sitúa al jugador como protagonista de esta preciosa historia.

La historia nos sitúa en El Bosque de las golondrinas, justo después del final del primer título, con la llegada de nueva vida al anteriormente desolado Bosque de Nibel, gracias al nacimiento de la búha Ku, nuevo miembro de la familia de Ori. Tras un corto, pero muy feliz período viviendo en familia, Ori y Ku se verán arrastrados por una tormenta hasta las oscuras tierras de Niwel, tierras antaño fértiles y llenas de vida que ahora se encuentran desoladas debido a la Podredumbre. Esta será la premisa de nuestra aventura en la que deberemos volver a unir a la familia, salvar Niwen de la Podredumbre que la corrompe, y conocer el destino de Ori.


Apartado técnico

En lo referente al nivel técnico, Ori and the Will of Wisps se encuentra en la cumbre de todos los metroidvania de los que hemos podido disfrutar anteriormente en todos sus aspectos. El apartado gráfico y artístico de este juego simplemente se encuentra a otro nivel; si Ori and The Blind Forest ya nos sorprendió por su increíble belleza; en esta ocasión, Moon Studios han logrado superarse a sí mismos con esta nueva entrega, hasta tal punto, que nos costará no quedarnos embobados con cada nueva zona que visitemos observando todos y cada uno de los detalles.

Una obra de arte en movimiento - ¡Comparte!    

La atención al detalle es algo que podremos apreciar fácilmente a los 10 minutos de empezar nuestra partida, tanto en el diseño de los diferentes personajes con los que nos encontraremos a lo largo de la historia, como en los diferentes elementos que veremos en pantalla, como por ejemplo, las partículas de la luz que emite Ori, el movimiento de los árboles o plantas, o los reflejos del agua. A pesar de la inmensa cantidad de detalles que encontraremos, el título corre a 4K en Xbox One X de manera perfecta, sin tirones ni caídas de FPS, aunque se espera un parche de lanzamiento que mejore la situación en Xbox One S, donde parece tener algún problema que otro de rendimiento.

Ori and The Will of Wisp cuenta con una de las mejores bandas sonoras orquestadas que hemos escuchado nunca, logrando crear la ambientación perfecta para cada uno de los emocionantes momentos que viviremos, y que acaba convirtiéndose en gran medida en una parte indispensable para la narración de esta bonita historia. Tanto, que es la que introduce el gran factor lacrimógeno del título en muchas ocasiones, no tanto por pena, si no porque consigue emocionar al jugador muy fácilmente. Se te eriza el pelo, sientes escalofríos y los ojos se te vuelven llorosos. Realmente la sientes en tu cuerpo. Es absolutamente brutal.


Jugabilidad

Ori and The Will of Wisps no es simplemente un juego con un envoltorio bonito, por el contrario, es un título con una jugabilidad realmente frenética y divertida en el que se nota la experiencia del estudio en las mecánicas y diseños de niveles de juegos de plataformas, creando un título lleno de mazmorras laberínticas que pondrán a prueba nuestras dotes de jugador, sobre todo si pretendemos descubrir todos los secretos que se esconden en Niwen.

A diferencia de lo que se pueda pensar a primera vista, Ori and The Will of Wisps no es un juego fácil; es un título que cualquiera con un poco de experiencia en el género podrá dominar de manera relativamente sencilla, sin embargo, y a pesar de contar con unos controles relativamente simples, morir será algo habitual, al menos hasta que consigamos dominar de manera milimétrica las habilidades de Ori, por lo que la clave para progresar en este título se encuentra en el ensayo y error. Pero tranquilos, ya que a diferencia de su antecesor, esta nueva entrega cuenta con un sistema de autoguardado en cada nueva zona, un buena forma de incentivar al jugador a explorar el 100% de la ubicación en la que se encuentre ni el miedo de tener que volver a cargar la partida en último Pozo de Espíritu.

Un serio candidato a Juego del Año - ¡Comparte!    

Esta nueva entrega llega cargada de novedades en el apartado jugable, y la que más rápidamente nos llamará la atención serán las habilidades de Ori y la manera de conseguirlas y mejorarlas, ya que a diferencia de su antecesor, en esta nueva entrega se ha sustituido el sistema de experiencia por un sistema de compra de habilidades, es decir, ahora, cada vez que matemos enemigos recolectaremos Orbes que podremos utilizar para comprar tanto habilidades como fragmentos espirituales, así como otros objetos como mapas, a los diferentes habitantes de Niwen que iremos conociendo durante nuestra épica aventura.

Tras la experiencia obtenido el bosque de Nibel, Ori ahora cuenta con nuevos poderes gracias al control de la luz espiritual. A pesar de que al principio del título nuestra única arma será una antorcha, no tardaremos en desbloquear nuevas opciones de ataque, entre ellas la que sustituye al ataque básico de la primera entrega, ya que ahora nuestra arma básica será el Filo Espiritual, una espada con la que podremos realizar poderosos combos para acabar con nuestros enemigos. El Filo Espiritual será la única habilidad que podamos usar sin coste de Células de Energía, todas las demás tendrán un coste que nos limitarán su uso, algo a lo que deberemos estar muy atentos, sobre todo cuándo nos adentremos en las oscuras profundidades de Bosque Mohoso.

Saber combinar estas habilidades será clave para nuestro progreso, ya que deberemos pensar muy bien la manera de afrontar a los diferentes enemigos de la manera más efectiva posible, evitando correr riesgos innecesarios. Esto es algo que deberemos tener muy en cuenta sobre todo en los espectaculares y realmente difíciles enfrentamientos contra jefes finales, enfrentamientos en los que no será extraño morir hasta que logremos memorizar las mecánicas de nuestro rival.

Gracias a estas nuevas opciones, el jugador cuenta con la posibilidad de personalizar las habilidades de Ori de manera que se adapten de la mejora manera posible al estilo de juego de cada uno de nosotros. Gracias a estos fragmentos espirituales, podremos aplicar diferentes mejoras a nuestro personaje, como la capacidad de quedarnos pegados a las paredes, hacer que los orbes vengan a nosotros, o directamente aumentar nuestras células de vida y energía. 


Duración

Completar la historia principal de Ori and The Will of Wisps puede llevarnos entre 7 u 8 horas, dependiendo en gran medida de la habilidad del jugador y si nos centramos única y exclusivamente en la historia principal; ya que en esta nueva entrega encontraremos una enorme cantidad de misiones secundarias que podremos completar, así como muchísimos secretos por desvelar que nos proporcionarán nuevas habilidades y fragmentos espirituales, doblando las horas de juego perfectamente.

Este juego se presta mucho a una segunda vuelta y es un título con una gran rejugabilidad, por lo que esta nueva entrega de Ori nos promete horas y horas de entretenimiento. Como consejo, os recomiendo que primero superéis la historia principal al completo y después lo volváis a jugar una segunda vez para encontrar todos sus secretos y completar este magnífico título al 100%.


Conclusión

Ori and The Will of Wisps se ha convertido en el mejor juego del que he podido disfrutar en lo que llevamos de año, gracias tanto a su increíble nivel artístico y a su impresionante banda sonora, como a su frenética jugabilidad, que te mantendrá horas y horas frente a la pantalla. El título de Moon Studios es una auténtica obra maestra en términos visuales, de sonido y de jugabilidad. Un nuevo estándar para los Metroidvania y un exclusivo dificil de superar en esta última recta final antes de la llegada de Xbox Series X.

Sin duda alguna un juego muy recomendable y un must play para todos aquellos que somos usuarios de los sistemas de Microsoft, con los que gracias a su inclusión de lanzamiento en Xbox Game Pass, el volumen de jugadores será con toda seguridad espectacular como el propio juego. Ha sido una espera de cinco años, pero sin duda alguna, la espera ha merecido la pena. Solo nos queda preguntarnos, ¿se puede mejorar en una tercera entrega? Es complicado, porque Ori and the Will of the Wisps es casi perfecto.

Este análisis ha sido realizado en una Xbox One X.

*Gracias a Microsoft por habernos proporcionado el material para la review.

 

9.7
IMPRESCINDIBLE

Lo Mejor

  • Apartado artístico impresionante
  • Banda sonora
  • Jugabilidad divertida y adictiva

Lo Peor

  • Tratar de buscarle un fallo a esta maravilla
  • El rendimiento en Xbox One S
9.5 Apartado Técnico
10 Jugabilidad
9.5 Duración
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Santiago Carrillo

Spartan frustrado y fiel servidor de Yor-Ha, con un mando entre las manos desde hace más de 20 años.

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