Análisis de Desperados III



Marcar un antes y un después en la industria del videojuego no es una tarea sencilla, sobre todo porque va más allá de la falta de ejecución. El problema radica en la dificultad de ofrecer una idea hacia algo, a priori sencillo, que pueda tener un alcance masivo. Y si encima ponemos nuestras miras en territorio español, uno, otrora, mucho más inexplorado, las posibilidades de llamar la atención de las voces exteriores, eran mucho más exiguas. Por suerte, un estudio con sede en Madrid rechazó todo ese escepticismo con el fin de ofrecer a los jugadores una experiencia de juego que revolucionó el género de la estrategia. Eso es lo que hizo la saga Commandos en la industria de los videojuegos en España y más allá.


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Y si algo nos enseñó la saga creada por Pyro Studios fue la importancia de no trabajar solos. El trabajo en equipo era fundamental, ya que pese a nuestra individualidad como individuos, difícilmente podríamos sobrevivir y crear grandes cosas solos. Una individualidad que también estaba presente allá por el siglo XIX, una época en la que las personas morían de muchas formas violentas, de modo que hemos preparado todos nuestros enseres personales para así viajar a través en el tiempo. Porque Desperados III es un juego que rezuma mucha violencia para con una época que era peor de lo que creemos y que tanto nos han enseñado las películas de vaqueros de forma dulcificada.

Empero, también se las ingenia para presentarnos a unos personajes carismáticos que están acostumbrados a los diferentes rostros relacionados con el crimen. Al fin y al cabo, esta es una historia de venganza.


Apartado técnico

El Salvaje Oeste, el Viejo Oeste o el Antiguo Oeste estaba conformado por personas desposeídas y acostumbradas a la violencia. La proliferación de armas, que formaban parte del atuendo habitual, el elevado consumo de alcohol y las frecuentes disputas entre distintas jurisdicciones vecinas y los sheriff, acostumbradas a la violencia, propiciaban unos ambientes amparados en la peligrosidad. Los asesinatos, tiroteos y peleas estaban a la orden del día y la noche. No era raro perder la vida de un día para otro.

Dicha violencia está bien representada en Desperados III gracias a la polivalencia del motor Unity, ya que una de sus principales ventajas reside en su versatilidad. Gracias a una evolución positiva del mercado, el Salvaje Oeste de Mimimi Games cuenta con un gran balance si ponemos nuestras miras en los distintos escenarios, que van desde zonas más agrestes hasta otras que se proponen como expresiones de la actividad vegetativa, de la misma manera que unos personajes destacan por su distinción. No es una demostración de músculo técnico, pero sí está pensado para poner a prueba su fluidez, especialmente en los momentos con mayor concentración de elementos.

Desperados III también nos propone un viaje con el oído hasta el lejano Oeste gracias a una banda sonora que sugiere al mismo tiempo dinamismo, aventura y pasión, empezando por unas melodías que emergen como un personaje más para con el videojuego de marras y que se introducen siempre en los momentos más precisos y de la forma más adecuada. Asimismo, son piezas musicales que ponen de manifiesto el folklore musical en la América más salvaje.


Jugabilidad

Todos tenemos una serie de virtudes y defectos que nos convierten en personas únicas. Hay quiénes asumen la plena responsabilidad de sus decisiones en un acto de madurez, otros que dan atención a uno mismo y las personas que les rodean, aquellos que se amparan en la sensatez y la prudencia porque entienden el sentido de sus vidas, y quiénes demuestran una voluntad inquebrantable para apostar todo por el presente. Desperados III toma para sí un grupo de personalidades muy distintas para trabajar en equipo y así llevar a cabo tareas que parecían imposibles en un principio individualmente hablando.

Más o menos es lo que se puede encontrar en obras como Shadow Tactics: Blades of the Shogun, también a cargo del mismo estudio, y que aquí se replica tomando otro prisma. Bajo una vista cenital y con varios personajes a nuestra disposición, tenemos que abrirnos paso a través de distintos escenarios donde hacemos acopio de las variopintas habilidades protagónicas. Hay quienes son más duchos en el uso de armas de fuego y trampas, mientras que otros disponen de ciertas herramientas para distraer a los enemigos. Unos enemigos que abusan de su campo de visión al más puro estilo la serie Commandos para evitar que nos infiltremos. Y lo hacen por medio de un diseño de los niveles que está muy trabajado y con varias posibilidades para afrontarlos, de modo que la experiencia para cada jugador puede ser realmente única.

La riqueza a nivel jugable es más que patente y los propios elementos que nos aportan los escenarios también nos regalan una serie de ventajas y desventajas que las diferentes partes enfrentadas usarán a su favor. Una riqueza que se hace todavía más ostensible desde un punto de vista estratégico, dado que a partir del momento en el que empleamos una especie de modo Pausa podremos parar la acción del juego por un tiempo determinado. De esta manera, seremos capaces de sincronizar las acciones de varios personajes y así ejecutarlas al mismo tiempo; una práctica que quizá sea sumamente bienvenida para todas esas personas que no sean duchas en pleno territorio enemigo y que ofrenda una bienvenida más calurosa que pasadas entregas de la serie, mucho menos agradables.


Duración

El ensayo y error es una de las metodologías más extendidas y naturales, ya que en el caso de que la obtención de conocimientos para la solución de un problema no dé el resultado esperado, se intenta con una nueva alternativa, y así, hasta obtener un efecto positivo. No temáis al fracaso en Desperados III, ya que fracasaremos muchas veces. Os prometo que vuestra noción del éxito en este entorno tan hostil va a estar completamente equivocada. Juzgaréis mal, ya que no sabréis lo que es el éxito, no reconoceréis la verdadera naturaleza del fracaso hasta que veáis la luz.

¿Y sabéis qué? Lo volveréis a intentar las veces que hagan falta a lo largo de las varias decenas de horas que conforman la aventura que nos ocupa.


Conclusión

Hay veces que un entorno familiar puede convertirse en un verdadero campo de minas del que es difícil salir ileso. En Desperados III, las circunstancias que nos propone el Salvaje Oeste harán que tengamos que valernos por nosotros mismos para sobrevivir en un entorno sumamente hostil. Con un acertado uso de los recursos narrativos y jugables, Mimimi Games consigue ofrecernos una experiencia de gran ritmo y fluidez, manteniendo las intrigas propuestas hasta el último momento, y valiéndose de distintos escenarios amparados en el uso de la materia gris donde cometeremos algunos errores asociados a la desesperación y la presión ante la necesidad de sobrevivir. ¿Estáis listos para vuestro duelo, vaqueros?

** Gracias THQ por proporcionarnos el material para la review. 

8
NOTABLE

Lo Mejor

  • Personajes muy variopintos con habilidades únicas.
  • Un diseño de niveles muy trabajado.
  • Una banda sonora que sugiere dinamismo y aventura.

Lo Peor

  • El constante ensayo y error puede echar para atrás a los más impacientes.
  • A pesar de la versatilidad del motor Unity, el juego podía haber dado más de sí.
7.5 Apartado Técnico
8 Jugabilidad
8.5 Duración
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Alejandro Serrador

Jugador empedernido que descendió a los infiernos en pos de enfrentarse a sus demonios internos. Una experiencia que, a su vez, me llevó a redactar todo tipo de escritos.

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