El sistema de tiempo busca cambiar tus decisiones, no agobiar al jugador.
Más historias en la categoría Noticias
- Consigue tres expansiones gratis en Xbox por tiempo limitado
- Alien: Rogue Incursion Evolved Edition se lanza en formato físico y pronto se abren las reservas
- Ubisoft confirma por sorpresa Assassin’s Creed Invictus tras una filtración
| No te pierdas nada y ¡Síguenos en Google News! |
Uno de los aspectos que más debate ha generado alrededor de The Blood of Dawnwalker es su sistema de “30 días y 30 noches”, una mecánica que inicialmente hizo pensar a muchos jugadores que el juego tendría un cronómetro constante parecido a otros RPG más restrictivos.
Sin embargo, ahora se han aclarado nuevos detalles y la idea es bastante diferente a lo que algunos imaginaban. De hecho, el sistema parece mucho más centrado en las decisiones y la gestión narrativa que en presionar continuamente al jugador.
El tiempo no avanza mientras exploras en The Blood of Dawnwalker
Según se ha explicado de manera oficial, el límite de 30 días funciona como un recurso estratégico dentro de la historia. El objetivo es salvar a la familia del protagonista, Coen, pero el juego no utiliza un reloj en tiempo real que avance constantemente.
Esto significa que:
- Explorar el mapa no consume tiempo
- Combatir enemigos normales tampoco
- Investigar escenarios o descubrir secretos no hace avanzar el calendario
El tiempo solo cambia cuando realizamos acciones importantes, como:
- Completar ciertas misiones
- Tomar decisiones relevantes
- Participar en eventos principales o secundarios importantes
Además, el propio juego avisará claramente cuándo una acción hará avanzar el tiempo, permitiendo al jugador decidir si quiere hacerlo en ese momento.
No habrá game over automático al terminar los 30 días
Otro detalle importante es que el juego no termina automáticamente cuando se agota el tiempo. Si el jugador no consigue alcanzar determinados objetivos dentro de esos 30 días y 30 noches, la historia seguirá adelante igualmente, aunque con consecuencias reales sobre el mundo, personajes y acontecimientos.
La intención del estudio es que cada decisión tenga más peso y que no sea posible verlo todo en una sola partida. Esto también refuerza la rejugabilidad, ya que distintas formas de gestionar el tiempo pueden llevar a situaciones, relaciones y resultados diferentes.
Con este enfoque, The Blood of Dawnwalker parece apostar por una estructura más dinámica y menos lineal, intentando que cada jugador construya su propia experiencia sin convertir el tiempo en una fuente constante de estrés.

