A estas alturas estoy seguro de que habrás oído que Xbox Series X es la consola más potente que ha diseñado Microsoft en su historia. El hardware de esta consola (y también el de Series S, todo sea dicho) es impresionante, y ha supuesto un salto de calidad que, aunque todavía no ha terminado de explotar, comienza a ser bastante palpable.
Una de las piezas que hace esto posible es su SSD, responsable de unos tiempos de carga que ahora son mucho más cortos que en la anterior generación. El aprovechamiento de este es gracias a una tecnología llamada DirectStorage que Microsoft está empezando a llevar a Windows 10 y Windows 11.
DirectStorage permite exprimir al máximo los SSD NVMe
Esta tecnología permite mandar grandes cantidades de datos directamente a la GPU, algo que permite cargar de manera ultrarápida grandes mundos cargados de detalle. La llegada de esta tecnología a PC va a suponer un salto de calidad en la experiencia de los jugadores, aunque con un pero: tendremos que esperar a que los juegos se hagan “compatibles” con ella.
https://twitter.com/tomwarren/status/1503513670554472451?s=20&t=mNu7khhoRd_0TpKyzvU5ZA
Veremos como es el rendimiento en PC de DirectStorage cuando lleguen estos juegos, pero sin duda se trata de una gran noticia, ya que los tiempos de carga prolongados son una de las cosas más molestas a las que los jugadores se enfrentan.
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