La versión nativa para Xbox Series mejora rendimiento y resolución en uno de los RPG medievales más exigentes e inmersivos de los últimos años.
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Cuando analice Kingdom Come: Deliverance en 2018 en Xbox One, quedó claro que estábamos ante un RPG diferente. Ambicioso, exigente y profundamente inmersivo, pero también un poco lastrado por limitaciones técnicas propias de su época. Ahora, tras el éxito de su secuela y la insistencia de los fans, llega una versión nativa para Xbox Series que no reinventa el juego… pero sí lo coloca donde siempre debió estar en lo técnico.
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No es un remake ni un remaster completo. Es una edición mejorada pensada para la generación actual, con mejoras visuales claras, rendimiento estable y una experiencia más fluida. Y eso, en un título tan denso y exigente como este, marca la diferencia.
Nota importante:
- Los jugadores que ya tengan Kingdom Come: Deliverance en PlayStation 4 o Xbox One podrán acceder a la versión nativa de nueva generación sin coste adicional. Una actualización gratuita que permite dar el salto a Xbox Series o PS5 y disfrutar de todas las mejoras técnicas sin necesidad de volver a comprar el juego.
Apartado técnico
La gran protagonista de esta nueva versión es la mejora técnica. Kingdom Come: Deliverance en Xbox Series se beneficia de resolución 4K, texturas de alta resolución, mejoras en antialiasing mediante FSR y una estabilidad de hasta 60 FPS en consola. El salto respecto a Xbox One es evidente desde el primer momento, no hay ningún tipo de duda.
Bohemia luce más viva y definida. Los campos abiertos, los bosques densos, las murallas y los castillos tienen ahora una nitidez que mejora considerablemente la inmersión. La distancia de dibujado es más sólida y las cargas son más rápidas, algo que se agradece especialmente en ciudades más pobladas.
| Mejora / Característica | Detalles |
|---|---|
| Ports nativos | Versiones específicas para Xbox Series S/X y PS5/PS5 Pro |
| Configuración Ultra PC | Ajustes gráficos Ultra disponibles en PC |
| Mejora de resolución | Implementación de FSR y mejoras en antialiasing |
| Calidad visual | Texturas de alta resolución y salida en 4K |
| Rendimiento en consola | Hasta 60 FPS en todas las plataformas |
| Cuenta Deep Silver | Integración del sistema de cuenta Deep Silver |
| Nuevos idiomas – Voces | Añadidas voces en checo y japonés |
| Nuevos idiomas – Interfaz y subtítulos | Turco (mejorado), ucraniano y portugués (Brasil) |
La estabilidad a 60 FPS transforma la experiencia de combate y exploración. El sistema de lucha en primera persona, basado en dirección de golpes y precisión, se beneficia enormemente de la fluidez adicional. Donde antes había cierta sensación de rigidez, ahora todo responde con mayor naturalidad y es algo que agradeces desde los primeros compases del juego.
No estamos ante una revisión gráfica radical, pero sí ante una optimización bien ejecutada que hace justicia al diseño artístico original que recreó con tanto cuidado Warhorse.
Jugabilidad
En lo jugable, estamos ante el mismo Kingdom Come: Deliverance que ya conocíamos. Y eso es una buena noticia. Seguimos encarnando a Henry, hijo de un herrero en la Bohemia de 1403, cuya vida cambia por completo tras un brutal ataque que arrasa su hogar. La venganza, el aprendizaje y la supervivencia marcan el inicio de una aventura que apuesta por el realismo histórico y la coherencia interna.
Este es un RPG diferente. No hay magia, no hay criaturas fantásticas. Aquí todo gira en torno a la precisión histórica, el desarrollo realista del personaje y la libertad de decisión. Henry no es un héroe desde el principio; debe entrenar, practicar y mejorar cada habilidad poco a poco.
El mundo abierto es masivo y detallado. Castillos, pueblos rurales y ciudades medievales están inspirados en la Bohemia real, y eso se nota en cada rincón. Las misiones no son simples encargos; muchas pueden resolverse de múltiples maneras, ya sea mediante diplomacia, sigilo, combate o incluso corrupción.
- El sistema de combate sigue siendo exigente. No es un hack and slash, sino un sistema técnico donde la posición, el timing y la resistencia importan. Puede resultar duro al principio, pero cuando se domina, es tremendamente satisfactorio.
Además, el mundo es dinámico. Robar, amenazar, sobornar o ayudar tiene consecuencias reales. La reputación importa, y las decisiones pesan a largo plazo. Es un juego que no trata al jugador como un espectador, sino como parte activa de su entorno.
Duración
Si hay algo que no ha cambiado es la enorme cantidad de contenido que ofrece. Completar la campaña principal puede superar fácilmente las 60 horas, especialmente si te dejas llevar por la exploración y las misiones secundarias.
Y aquí es donde este juego demuestra por qué se convirtió en un título de culto. Las secundarias no son relleno: muchas aportan historia, contexto y desarrollo de personajes. Además, el sistema de progresión permite mejorar habilidades como combate, alquimia, persuasión o sigilo, lo que invita a experimentar con distintos enfoques.
Es un juego que exige dedicación. No es ideal para sesiones rápidas o esporádicas; necesita tiempo y atención. Pero quienes se sumerjan en su mundo encontrarán una experiencia profunda, coherente y absorbente.
Conclusión
La versión de Xbox Series de Kingdom Come: Deliverance no cambia su esencia, pero sí la mejora donde más lo necesitaba. Ocho años después, el RPG medieval de Warhorse Studios vuelve en una forma mucho más sólida, fluida y visualmente atractiva.
Para quienes lo jugaron en 2018, esta es la oportunidad perfecta para redescubrirlo con mejores prestaciones. Para quienes lo dejaron pasar por sus problemas técnicos originales, ahora es el momento de darle una oportunidad.
Sigue siendo un juego exigente, pausado y muy comprometido con su realismo histórico. Pero también es uno de los RPG más inmersivos de la última década. Y ahora, en Xbox Series, se siente más estable y disfrutable que nunca. Bohemia vuelve a abrir sus puertas. Y esta vez, Henry está preparado para afrontar su destino con la fluidez que siempre mereció.
Agradecemos a Plaion el material ofrecido para poder realizar este análisis.
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Apartado Técnico90/100
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Jugabilidad89/100
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Duración90/100
Lo mejor
- Mejora técnica evidente: 4K, 60 FPS y texturas renovadas que transforman la experiencia en consola
- Gratis para los que tuvieran el juego original en Xbox One
- Inmersión histórica única: sigue siendo uno de los RPG más realistas y coherentes del género
Lo peor
- No es un remake: la base jugable sigue siendo la de 2018, con sus virtudes y limitaciones
- Ritmo exigente: su enfoque pausado y realista no es para todos los jugadores





