El RPG ha servido para crear un segundo equipo y explorar ideas lejos de la conducción.
Más historias en la categoría Noticias
- Highguard debuta gratis en consolas y PC, pero arranca con críticas extremadamente negativas
- Xbox y Blizzard preparan varias presentaciones para mostrar el futuro de sus sagas más importantes
- Capcom aclara el enfoque de Resident Evil Requiem: no será un juego de mundo abierto
| No te pierdas nada y ¡Síguenos en Google News! |
Durante el último Xbox Developer Direct quedó claro que Fable no es solo un nuevo proyecto para Xbox, sino también un punto de inflexión interno para Playground Games. El estudio británico, históricamente ligado al éxito de Forza Horizon, ha aprovechado este desarrollo para crecer, asumir riesgos y probar caminos que hasta ahora no formaban parte de su ADN.
Lejos de tratarse de un simple cambio de género, Fable ha supuesto una transformación profunda en la forma de trabajar del estudio, desde la estructura de equipos hasta la tecnología utilizada. Un paso lógico tras años dominando el mundo abierto sobre ruedas y que ahora se traslada a una experiencia de rol mucho más ambiciosa.
Fable como laboratorio creativo para Playground Games
Según explicó Ralph Fulton, director del estudio, la idea de hacer algo distinto a Forza Horizon empezó a tomar forma poco después del lanzamiento de Forza Horizon 3. El éxito de aquel proyecto dio la confianza necesaria para crear un segundo equipo interno y plantearse un reto completamente nuevo, con el objetivo de aprender, crecer y evolucionar como desarrolladores.
Playground partía con una base sólida en diseño de mundo abierto, tecnología propia y sistemas de streaming de escenarios, pero Fable exigió adaptar y reformular todo ese conocimiento a un RPG. El resultado es un proyecto que no busca imitar directamente el legado de Lionhead Studios, sino ofrecer una interpretación propia de la saga, coherente con la identidad actual del estudio y su cultura creativa.
Este enfoque ha permitido a Playground Games ampliar horizontes sin renunciar a lo que sabe hacer bien. Fable se convierte así en una pieza clave no solo para el catálogo de Xbox, sino también para el futuro del estudio, que ahora demuestra estar preparado para ir mucho más allá de las carreras y explorar nuevos géneros con personalidad propia.

