La demo del nuevo juego de Capcom deja ver qué puede ofrecer cada consola Xbox.
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La demo de Pragmata ya está disponible y ha servido para comprobar cómo se comporta el juego en Xbox Series X y Xbox Series S, las dos consolas actuales de Microsoft. Aunque se trata de una versión preliminar, el material técnico capturado permite sacar conclusiones bastante claras sobre el enfoque de cada sistema.
Las pruebas, realizadas con gameplay directo, muestran un título exigente a nivel visual, pero bien adaptado a las capacidades de ambas consolas Xbox, con diferencias evidentes tanto en resolución como en calidad gráfica.
Xbox Series X apuesta por calidad y fluidez, Series S prioriza el rendimiento
En Xbox Series X, la demo incluye dos modos gráficos diferenciados: uno centrado en el rendimiento y otro en la calidad visual. En ambos casos, el juego se mueve en torno a una resolución base de 1080p con reescalado, ofreciendo 60 fotogramas por segundo muy estables en el modo orientado al rendimiento. El modo de mayor calidad mantiene también los 60 FPS, aunque con alguna caída puntual en escenas más cargadas.
El resultado en Series X es muy sólido: imagen nítida, buena carga de efectos y una sensación general de fluidez, lo que deja claro que esta será la versión de referencia dentro del ecosistema Xbox.
En Xbox Series S, el recorte visual es más evidente. Todo apunta a una resolución nativa inferior, probablemente cercana a 720p, con texturas menos detalladas y menor densidad de elementos en pantalla. Aun así, el punto fuerte está en el rendimiento: la demo se mantiene a 60 FPS constantes, sin caídas apreciables durante las pruebas.
Esta estrategia encaja con el planteamiento habitual de Series S, priorizando la fluidez frente al apartado visual. El resultado es una experiencia jugable estable, aunque claramente menos vistosa que en Series X.
Aunque se trata solo de una demo y el juego seguirá puliéndose antes de su lanzamiento, Pragmata deja claro desde ya qué puede esperar cada tipo de jugador en Xbox: máxima calidad en Series X y rendimiento sólido en Series S, manteniendo en ambos casos una experiencia fluida y bien optimizada.

