Análisis de Rad Rodgers: World One

Soplar el cartucho para limpiarlo, pulsar el botón de encendido y ponerse a pegar tiros para abrirse paso entre las hordas de enemigos. Eso es lo que todos los niños de los ’90 hacíamos y eso es exactamente lo que Rad Rodgers ofrece a los jugadores. Desde Interceptor Entertainment han creado una oda a los juegos de plataformas de hace 25 años, en los que unas cuantas balas, unos chistes malos y un gameplay frenético nos mantenían pegados a la pantalla hasta que nuestros padres nos mandaban a la cama a dormir.

Así es precisamente como empieza Rad Rodgers, con nuestra madre mandándonos apagar la consola para irnos a la cama. Tras una pequeña pataleta, Rad finalmente obedece (con el toque de rebeldía de no lavarse los dientes) y se dispone a acostarse cuando… ¡Es absorbido por su consola!
Con esta premisa, nos adentramos en el mundo del videojuego, en el que nos pondremos en la piel de Rad quien acompañado por Dusty, su amada consola que ha cobrado vida dentro del videojuego, tendrá que superar los niveles a medida que se deshace de los enemigos y resuelve los diferentes puzles que se presentan a lo largo de la aventura.

Rad Rodgers

En Rad Rodgers seremos transportados al mundo de los videojuegos


Apartado técnico
Como decíamos, Rad Rodgers es un tributo a los juegos de los ’90. Pero no nos dejemos engañar, desde Interceptor Entertainment no solo han sabido huir del recurso fácil de regresar a los 8 o los 16 bits para crear nostalgia, sino que han utilizado los avances técnicos actuales para recrear mundos en 3D muy detallados pese a encontrarnos en una aventura de scroll lateral en 2D. Esto confiere al título una personalidad muy fuerte, que deja claro lo que Rad Rodgers es: un tributo que aporta su propio punto de vista al juego clásico de plataformas. Los escenarios están altamente detallados, son coloridos y tienen un diseño muy cuidado y trabajado.

El apartado sonoro no se queda corto. Siguiendo la misma línea que el apartado visual, la banda sonora nos dejará pensar que estamos jugando a un título clásico, pero la inclusión de sonidos de batería y guitarras mezcladas genialmente con elementos de música electrónica nos recordarán que esto es el año 2018 y que los juegos de plataformas clásicos han evolucionado, en este caso para bien.

La versión para Xbox cuenta únicamente con voces en inglés, si bien es cierto que el juego incluye la posibilidad de activar textos y subtítulos en castellano. Y es importante, porque parte de la esencia de Rad Rodgers se encuentra en los diálogos que encontraremos a lo largo de la aventura. No olvidemos que Interceptor Entertainment son los responsables de los ports de los diferentes títulos de Duke Nukem y han sabido dotar de ese gamberrismo a Rad Rodgers. Dusty, quien es doblado por el mismo actor de doblaje que pone voz a Duke Nukem, no parará de soltar chistes verdes, así como los personajes que nos vayamos encontrando a lo largo de la aventura.

No os confundáis, Rad Rodgers es un juego para los niños de los 90 en 2018 y esos niños ahora tenemos la treintena bien cumplida. Aunque el título da la opción de elegir una versión censurada, sin palabrotas ni sangre, desde Generación Xbox os recomendamos jugar la versión completa para no perderos ningún diálogo. De verdad merecen la pena y te harán soltar más de una sonrisa.

El humor estará presente a lo largo de toda la aventura


Jugabilidad
Como no podría ser de otra manera, Rad Rodgers busca ser lo más sencillo y arcade posible. Podemos hacer tres cosas: movernos, saltar y disparar. De nuevo, este básico sistema que nos habla de juegos como Metal Slug ha sido adaptado a las técnicas de la actualidad. El apuntado con el joystick analógico es preciso y permite hacerlo en 360º. No obstante, si queréis una opción más clásica, podréis jugar con la cruceta en todo momento. Eso sí, si decidís hacerlo de este modo, vuestro apuntado tendrá solamente 8 direcciones.

Rad Rodgers

En el Pixelverso tendremos que rellenar los píxeles que le faltan al nivel

El título presenta dos mundos diferenciados: el mundo “normal” en el que nos movemos habitualmente y el “Pixelverso”. En este segundo mundo, nos pondremos a los mandos de Dusty para arreglar las partes de la pantalla a la que le faltan píxeles y nos impiden avanzar en nuestra aventura. Si bien es cierto que le da un toque de aire fresco al título, la variedad de puzles en este aspecto es escasa y puede llegar a hacerse algo monótono en alguna ocasión.

El juego contará con 3 bosses de zona incluyendo al jefe final. Un número ciertamente escaso con el inconveniente añadido de que los dos primeros son exactamente iguales, solo diferenciándose entre ellos en que el segundo entraña mayor dificultad.
Un problema que arrastra Rad Rodgers a lo largo de toda la aventura es que tiene poca variedad de enemigos, que llegan a hacerse repetitivos al ser siempre los mismos desde el primero hasta el último nivel.

En líneas generales la jugabilidad es sobresaliente y es fácil de dominar, lo que nos ayudará a superar el juego en sus diferentes niveles de dificultad. Y es que Rad Rodgers cuenta con 3 niveles de dificultad: fácil, normal y difícil. La diferencia principal entre ellos es que en modo “fácil” contaremos con vidas ilimitadas y 4 corazones de vida, mientras que en dificultades superiores tendremos solamente 3 vidas que si perdemos nos harán reiniciar el nivel desde cero, perdiendo todo el progreso que llevemos hasta el momento. Además, los enemigos serán más activos y agresivos según subamos la dificultad.

Rad Rodger ofrece una jugabilidad simple y adictiva


Duración
Podría decirse que este es el punto flaco del título: la historia en sí nos dará para unas 5 horas de juego. Rad Rodgers cuenta solamente con 8 niveles completos, a los que hay que sumar el jefe final y dos niveles especiales en los que tendremos que subir dando saltos con un saltador y que sólo conseguiremos superar a base de prueba y error.

Si bien es cierto que los niveles de dificultad mayores nos harán el progreso más lento por tener que repetir las estancias al morir, para aquellos que dominéis este tipo de juegos seguirá siendo más bien un paseo corto que podréis completar en una o dos tardes.

Para solucionar en cierta medida este punto, el juego cuenta con coleccionables (diferentes sombreros que podremos equipar a Rad durante la aventura) escondidos en lugares de difícil acceso. Además, todos los niveles cuentan con zonas secretas que están escondidas en paredes ilusorias o a las que accederemos desbloqueando algún camino oculto.

Algunos niveles tendrán jefes finales


Conclusión
Rad Rodgers es un juego que rinde tributo a los grandes clásicos de plataformas, aportando ideas nuevas e implementando a la perfección los avances que actualmente existen en el mundo del videojuego, consiguiendo así un título muy completo, divertido y desafiante.

Pese a su corta duración, Rad Rodgers es un juego imprescindible para todos aquellos aficionados a las aventuras de plataformas y que llenará de nostalgia a todos aquellos que éramos niños en la década de los ’90.

8
BUENO

Lo Mejor

  • Tributo a los juegos de plataformas de los 90 que aporta su personalidad.
  • El apartado visual y la banda sonora.
  • La jugabilidad es sobresaliente.

Lo Peor

  • La historia se hace corta.
  • Los enemigos pueden hacerse repetitivos.
  • El Pixelverso llega a resultar monótono.
9 Apartado Técnico
9 Jugabilidad
6 Duración
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Javier Santos

Microsoft, Nintendo o Sony, cualquier plataforma es buena para pasarlo bien. Aficionado a la literatura fantástica y de ciencia ficción. La Historia es lo mío. Praise the Sun

1 Comentario
  1. Juanma

    5 marzo, 2018 en 11:41

    Jon St. John en la voz del cooprotagonista???!!?!?! ME LO HAS VENDIDO. Gran análisis!!!!

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Análisis de Rad Rodgers: World One

por Javier Santos tiempo de lectura: 5 min
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