Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties celebra el 20.º aniversario de la saga con un remake muy cuidado y una historia inédita que aporta una nueva mirada al mundo yakuza.
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Con Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties, Ryu Ga Gotoku Studio no se limita a rehacer un clásico: lo revisa, lo amplía y se permite contar una historia completamente nueva desde un ángulo inesperado. Este pack no es solo un remake, es una forma de reinterpretar uno de los capítulos más importantes de la saga y, al mismo tiempo, de profundizar en uno de sus antagonistas más recordados.
Por un lado tenemos Yakuza Kiwami 3, una reconstrucción total de la tercera entrega que actualiza combate, ritmo y contenido sin perder su identidad original. Por otro, Dark Ties, una historia inédita centrada en Yoshitaka Mine, que funciona como juego independiente y aporta una perspectiva mucho más personal, oscura y sorprendentemente humana. Dos experiencias distintas, pero unidas por el mismo tema: los lazos que nos definen… y los que nos destruyen.
Apartado técnico
A nivel técnico, Yakuza Kiwami 3 da un salto enorme respecto al original. Okinawa y Kamurocho han sido reconstruidas con un nivel de detalle que hace justicia al recuerdo que muchos tenían del juego, pero con una presentación mucho más viva. Las calles están llenas de actividad, los interiores tienen más personalidad y la iluminación aporta una atmósfera más cálida en Okinawa y más agresiva en Tokio.
Las animaciones faciales han mejorado notablemente, algo importante en una saga tan centrada en personajes y las emociones que nos intentan transmitir. Las escenas nuevas encajan bien con el material original, sin romper el ritmo ni sentirse forzadas. En Dark Ties, el tono visual es algo más sobrio y oscuro, acompañando el viaje personal de Mine y diferenciándose claramente de la historia de Kiryu.
El rendimiento es sólido en todo momento, incluso en combates con muchos enemigos o durante minijuegos más exigentes. Los tiempos de carga son reducidos y la experiencia se siente pulida, como corresponde a una edición conmemorativa de este calibre.
Jugabilidad
Uno de los grandes cambios de Yakuza Kiwami 3 está en su combate reimaginado. Kiryu puede alternar estilos en tiempo real, lo que aporta dinamismo y profundidad a cada enfrentamiento. El nuevo Ryukyu Style introduce un enfoque técnico basado en armas tradicionales de Okinawa, permitiendo combos muy variados con hasta ocho tipos distintos de armamento, incluidos nunchakus.
El Dragon of Dojima: Kiwami Style representa la versión más pura y agresiva de Kiryu. Es un estilo directo, contundente y con una cantidad de técnicas enorme, probablemente una de las más amplias que ha tenido el personaje en toda la saga. El sistema de mejora permite personalizar el desarrollo del combate, desbloqueando habilidades y adaptando el estilo a cómo prefieras jugar.
Dark Ties, por su parte, ofrece algo completamente distinto. Yoshitaka Mine se controla con un sistema de combate basado en shoot-boxing, mucho más estilizado y técnico. Sus movimientos son rápidos, precisos y elegantes, castigando los errores del enemigo con combos limpios y muy satisfactorios. Cuando entra en juego el estado de Dark Awakening, el combate se transforma por completo, volviéndose más agresivo (más loco si queréis) y visualmente brutal.
Ambas experiencias se sienten diferentes, pero bien equilibradas. Kiryu representa la fuerza y la responsabilidad; Mine, la ambición y la búsqueda de sentido. Esa dualidad se nota incluso cuando estás jugando.
Yakuza Kiwami 3 amplía enormemente sus actividades secundarias. La vida en el orfanato Morning Glory gana peso, permitiéndote ver a Kiryu como figura paterna a través de minijuegos como cocinar, coser o ayudar con los deberes, todo integrado en un sistema de Daddy Rank que refuerza ese lado más humano de nuestro personaje.
El modo Bad Boy Dragon introduce una de las novedades más inesperadas: liderar una banda de motoristas femeninas para proteger Okinawa. No es solo un minijuego, sino una experiencia de gestión, personalización y combate que aporta variedad y un tono más desenfadado sin romper la coherencia del conjunto.
- A esto se suman nuevos minijuegos clásicos de la saga, karaoke con canciones inéditas, personalización de vestuario, del móvil y hasta una selección de 12 juegos de Game Gear, un detalle nostálgico que encaja perfectamente en esta celebración del aniversario.
Dark Ties tampoco se queda atrás. El Hell’s Arena introduce combates clandestinos, desafíos de supervivencia y carreras en mazmorras subterráneas, aportando una estructura más arcade y centrada en el progreso constante. Además, la línea narrativa Kanda Damage Control añade misiones centradas en reputación, relaciones personales y pequeños encargos urbanos que profundizan en el entorno y los personajes secundarios.
Duración
En términos de contenido puro y duro, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties ofrece una experiencia muy completa y bien equilibrada entre sus dos propuestas. La historia principal de Yakuza Kiwami 3 se sitúa en torno a las 22 horas (pueden ser más dependiendo de todo lo que quieras hacer), una duración que encaja perfectamente con el ritmo más pausado de esta entrega. Es un juego que invita a detenerse, a alternar misiones principales con actividades secundarias y a disfrutar de la vida en Okinawa y Kamurocho sin prisas.
Por su parte, Dark Ties plantea una experiencia más concentrada y directa. Su campaña ronda las 12 horas, con un enfoque más narrativo y un ritmo algo más intenso, centrado en el viaje personal de Yoshitaka Mine. No busca alargarse artificialmente, sino ofrecer una historia bien medida, con combates muy diferenciados y un arco argumental que se sostiene por sí solo.
En conjunto, el pack supera con holgura las 30 horas de juego, a las que se suman minijuegos, encargos, modos especiales y contenido opcional para quienes quieran profundizar más. Dos campañas distintas, con ritmos propios, que se complementan y refuerzan el valor global de esta edición conmemorativa.
Conclusión
Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties es mucho más que un simple remake. Es una celebración muy oportuna del legado de la saga Like a Dragon, una revisión respetuosa del pasado y, al mismo tiempo, una apuesta por contar nuevas historias con personajes que merecían más profundidad.
Kiwami 3 mejora el original en prácticamente todos los aspectos: combate más fluido, ritmo más ajustado y un contenido secundario que refuerza la figura de Kiryu como algo más que un luchador. Dark Ties, por su parte, es una sorpresa mayúscula, ofreciendo una visión distinta del mundo yakuza a través de un antagonista que aquí gana matices, contradicciones y humanidad.
- No todo es perfecto: algunos sistemas pueden resultar densos para quienes no estén acostumbrados a la saga, y la abundancia de contenido puede abrumar. Pero ese exceso forma parte del ADN de Like a Dragon.
Este pack no solo honra 20 años de historia, sino que demuestra que la saga sigue sabiendo mirar atrás sin quedarse anclada en el pasado. Dos juegos, dos protagonistas y una misma conclusión: los lazos que creamos definen quiénes somos, incluso cuando todo parece perdido.
Agradecemos a Cosmocover el material ofrecido para poder realizar este análisis.
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Apartado Técnico86/100
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Jugabilidad89/100
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Duración89/100
Lo mejor
- Dos estilos de combate bien diferenciados: Kiryu y Mine se sienten distintos y complementarios.
- Mucho contenido con sentido: actividades secundarias, minijuegos y modos nuevos bien integrados.
- El pack en conjunto: Kiwami 3 mejora el original y Dark Ties aporta una historia nueva que suma de verdad.
Lo peor
- Ritmo irregular en algunos tramos: especialmente en Kiwami 3, con misiones más pausadas.
- Puede abrumar a nuevos jugadores: la cantidad de sistemas y actividades no es para todos.






